EVANGELIO SEGÚN CLARK KENT, EL

EVANGELIO SEGÚN CLARK KENT, EL

Editorial:
PASO DE GATO
Año de edición:
Materia
Teatro
ISBN:
978-607-00-3002-4
Páginas:
32
Encuadernación:
Grapado
Colección:
Cuadernos de Dramaturgia Mexicana
$ 40.00
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Siempre es de celebrarse la publicación de un texto dramático contemporáneo, pues hace posible una suerte de socialización de una experiencia escénica más allá de su representación originaria, amplía los referentes dramatúrgicos de los hacedores de teatro y materializa un desafío para verificar la vigencia, la durabilidad y la anhelada universalidad de un texto más allá de su estreno. ¿Hay vida más allá de la primera temporada?, ¿más allá del contexto en el que y para el cual fue creado?.
La publicación de El evangelio según Clark Kent supone para mí interrogantes especialmente difíciles de resolver, pues se trata de un texto en principio imposible de desligar de su puesta en escena. La filosofía de trabajo del grupo de creadores escénicos, encabezado por Richard, parte de una colaboración muy especial y estrecha entre el autor, el director y sus actores. Y es a través de la encarnación de esta filosofía que el espléndido montaje de Richard Viqueira y su grupo de actores ha conseguido hacer un espectáculo delirante, vital, inteligente, lleno de sorpresas, que dialoga con gran eficacia con su espectador. Para aproximarnos más a la especificidad del proceso creativo del autor y los suyos, es preciso recordar que Richard Viqueira, además de escritor de la obra, es su director y uno de sus actores. Como director, exige a sus actores el ejercicio de una creatividad sin límites, la puesta a prueba de una audacia asombrosa y un rigor férreo para alcanzar los objetivos señalados. En su calidad de actor se somete a todas y cada una de las propuestas y exigencias del escritor y del director. Todo un caso de esquizofrenia creativa que no todos podemos lograr y que Richard comparte con grandes del teatro universal.
Quienes se sientan seducidos por esta obra y cedan al impulso e interés por montarla, ¿serán capaces de recrear, no sólo de reconstruir, un universo escénico tan particular? Estoy seguro de que sí, pero se trata, sin duda, de un desafío formidable.
Mario Espinosa

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