Palabra Quebrada, la
Cerda, Martín
El nombre de Martín Cerda es sinónimo de ensayo literario, género que cultivó y sobre el que reflexionó con agudeza toda su vida. Intelectual imprescindible de la segunda mitad del siglo XX, dejó escritos más de cuatro mil artículos -que él denominaba «papelería dispersa»- y sólo dos libros: un incendio devoró su biblioteca con notas y manuscritos de laboriosos proyectos. Su mu...
Sinopsis
El nombre de Martín Cerda es sinónimo de ensayo literario, género que cultivó y sobre el que reflexionó con agudeza toda su vida. Intelectual imprescindible de la segunda mitad del siglo XX, dejó escritos más de cuatro mil artículos -que él denominaba «papelería dispersa»- y sólo dos libros: un incendio devoró su biblioteca con notas y manuscritos de laboriosos proyectos. Su muerte, sobrevenida casi inmediatamente, le impidió recomponer lo perdido.
Un lugar fundamental de su obra lo ocupa La palabra quebrada, verdadera poética del ensayo y recorrido personalísimo por la historia del género. Pero no de cualquier ensayo, sino, como afirma Martín Hopenhayn, del que «ejerce una radical libertad de pensamiento y alumbra su objeto con una mirada oblicua que va más allá del sentido común y lo desafía». El autor ahonda en los maestros de la «rareza» del pensar, como decía Kostas Axelos; sus páginas iluminan los particulares retos que significan Montaigne, Baudelaire, Ortega, Nietzsche, Lukács, Heidegger, Adorno, Benjamin, Kafka, Goldmann, Jünger, Barthes o Blanchot para la cultura occidental.
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