La lectura de estos cuentos nos abre la posibilidad de asomarnos a esa espesa conformación de experiencias, recuerdos, anhelos, miedos, rencores y esperanzas de nuestra propia subjetividad. En los textos se explora, con agilidad y profundidad, la fascinante movilidad de posibles estados mentales: un amasijo de imágenes vaporosas, siniestras, sentimientos y emociones que son el marco, casi siempre angustiante, de las diversas situaciones que viven los personajes.