HÉLADE. ORÍGENES DE EUROPA Y OCCIDENTE TOMO I
MORA GALLARDO, HÉCTOR ALEJANDRO
A partir de 1971 inicia la fase terminal del Sistema-Mundo Capitalista. De acuerdo con este postulado, se plantea la necesidad de realizar un análisis diacrónico y sincrónico que, a través del examen de diversas etapas y episodios históricos relevantes, permita identificar una multiplicidad de elementos culturales y factores materiales, fundamentales en la conformación de la Historia de la Civilización. Este proceso, desarrollado a través de una larga duración ininterrumpida, ha englobado al orbe hasta desembocar en la crítica situación contemporánea.
La Hélade, con el surgimiento de las poleis, se erige como el origen del linaje cultural europeo que, evolucionando hasta el presente, ha dado lugar al conglomerado civilizatorio que define al atribulado mundo actual. En este sentido, se constituye como el antecedente directo de la civilización moderna, la cual, tras una suerte de transvaloración, desemboca en la actual Crisis. Comprender esta diacronía milenaria resulta una tarea necesaria para perseverar en la lucha por la libertad; una hazaña orientada a reivindicar los arquetipos y utopías originarias, emancipándose de los poderes fácticos de minorías nocivas que han impuesto el Patrón-Estado desde la temporalidad arcaica. Se hace imperativo, por tanto, superar al hegemón imperialista mediante la construcción de una Ecúmene en la que la humanidad logre unificarse, no desde la zozobra, sino mediante la realización de valores que le permitan trascender.
La indagación del pasado originario, comprendido a través de una Historia de larga duración, demuestra la vigencia de una relación dialéctica entre el pasado y el presente. Se trata de reivindicar los arquetipos helenos con el fin de superar la Crisis terminal, más allá del fracaso de las poleis causado por sus contradicciones internas —como la lucha de clases y las confrontaciones interimperiales— que facilitaron su desvanecimiento ante el dominio imperial. En este sentido, es imperativo evitar que un episodio crucial como aquel en la historia de Occidente vuelva a repetirse, avanzando en su lugar hacia una superación en espiral. Permanece, no obstante, la esperanza que revolotea en el fondo de la caja de Pandora, como un aliciente para superar la Crisis actual, esta suerte de Edad de Hierro contemporánea.